Desde que ganó un concurso de dibujo en segundo de primaria, Anna ha sabido que tener un talento es también cargar con una promesa: la de no decepcionar. Ese primer premio, un maletín de rotuladores, se convirtió súbitamente en la obligación autoimpuesta de pintar siempre mejor, de superar aquel listón. Por eso, cuando, ya treintañera, le ofrecen una oportunidad que podría catalizar su carrera ...
18,90 €