Cuando Arce era un bebé diminuto, sus papás, en su honor, plantaron un árbol: un arce. Arce y su árbol han crecido juntos, y si bien un árbol no es siempre el compañero ideal, eso carece de importancia.
Había una vez un pequeño castillo que estaba expuesto en un museo. Los niños que iban allí de visita se apretujaban en torno a la bola de cristal que lo contenía, pues habían oído decir que si miraban con mucha atención, podrían ver una niñita en su interior.¿Puedes verla tú? He aquí un original cuento de hadas que parece un sueño: evocador, bello y ...
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitar la navegación. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.