El socorro de Irlanda en 1601 "Y la contribución del Ejército a la integración de los irlandeses en España"
Autor/es
- EAN: 9788478239283
- ISBN: 978-84-7823-928-3
- Editorial: MINISTERIO DE DEFENSA
- Año de la edición: 2002
- Colección: Adalid
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 14 X 20 cm.
- Páginas: 312
11,00 €
DisponibleEl 8 de agosto de 1601 el monarca español Felipe III cursó desde Valladolid una orden de trascendental importancia para la historia irlandesa, al permitir la salida de una flota que esperaba amarrada su destino en el puerto de Lisboa. El 2 de septiembre, los 33 navíos y los cerca de 4500 hombres que componían el grueso de esta armada, salían a mar abierto y ponían rumbo norte. Un mes más tarde, el 1 de octubre, los españoles se presentaban en Kinsale, una pequeña población marinera al sur de Irlanda. Al día siguiente, el comandante en jefe de la infantería, el maestre de campo español don Juan del Aguila, inició el desembarco de sus tropas. Era la primera vez, después de tantos y fracasados intentos bajo el reinado anterior (incluida la Gran Armada de 1588), que España lograba tomar tierra con un destacamento militar de cierta importancia en las Islas Británicas. De hecho, hasta el acuerdo de 12 de enero de 1602, que permitió la salida final del destacamento principal español situado en Kinsale, la Monarquía fue capaz de mantener sus posiciones durante varios meses a lo largo de de varios puntos de la costa sur irlandesa, en unas circunstancias extraordinariamente difíciles desde el punto de vista militar. Esto demostró, sin embargo, que España todavía podía hacer operaciones arriesgadas a muchos kilómetros de su territorio y no sólo limitadas a simples operaciones de castigo. Al contrario que en España, los irlandeses convirtieron a Kinsale en uno de los hitos clave de su historia. este trabajo analiza especialmente la emigración irlandesa inmediata a Kinsale, porque fue precisamente la incorporación de destacadas familias irlandesas al estamento militar desde principios del siglo XVII lo que hizo posible que hasta 1818 los irlandeses sirviesen sin interrupción en los ejércitos de la Monarquía española y que, al mismo tiempo, pasasen también a ocupar importantes cargos en la administración. Este tema de la capacidad de integración en una sociedad receptora, adquiere hoy día una vigencia extraordinaria. Actualmente la sociedad española debate continuamente en torno al fenómeno inmigratorio. Por último, cabe señalar que estas páginas intentan responder al reto de integrar la historia militar en su contexto social y viceversa.
