Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música
Siempre me he preguntado por qué en nuestro tiempo los clásicos griegos, isabelinos o rusos han inspirado con más frecuencia nuevas obras -monólogos, secuelas, reescrituras- que nuestro teatro del Siglo de Oro. Quizá se deba a un fundado respeto ante un corpus tan patrimonializado; o tal vez a la distancia que, para algunos, instaura el verso; o incluso a cierta desconfianza hacia la universalidad ...
10,00 €